El presente vídeo didáctico describe y muestra en imágenes reales la operación básica de calcinación, aplicada a una muestra de suelo para determinar el contenido de cenizas.
La calcinación sirve para eliminar la materia orgánica presente en una muestra, transformar compuestos en formas más simples (ej: carbonatos en óxidos) y determinar la cantidad de cenizas o residuo inorgánico en una muestra para obtener una composición definida.
Para determinar el contenido en cenizas, se pesa en la balanza analítica un crisol llevado a peso constante y 2 g de muestra de suelo. Se coloca en la estufa a 105º durante 10 h para secar la muestra, y se deja enfriar en el desecador durante 30 minutos. A continuación, se pesa el crisol con la muestra seca y después se coloca en el horno mufla frío, que se programa para alcanzar 550 ºC y se mantiene durante 4 h. Pasado ese tiempo, se apaga el horno mufla y se deja enfriar hasta 250-300º C. Se transfiere el crisol a un desecador y se deja enfriar al menos 30 minutos hasta alcanzar temperatura ambiente. Posteriormente se pesa el crisol atemperado con la muestra calcinada final. A partir de las masas de la muestra seca y de la muestra calcinada se calcula el % de materia orgánica.